La focalización sexual

La autoexigencia, las altas expectativas puestas en una situación, el miedo a los reproches o a no ser capaz de satisfacer a tu pareja sexual suelen ser las principales causas de problemas dentro de una relación sexual. Sin embargo, en muchos casos, este tipo de situaciones se pueden solucionar por completo. Lamentablemente no siempre es así, pero en la mayoría de los casos sí que podemos poner remedio a nuestros problemas sexuales.

Como siempre, la rutina puede convertir en cenizas lo que en el pasado era fuego de pareja. Salir de ella con juros o ejercicios diseñados par a tal fin es siempre una buena idea. Ni siquiera es necesario haber caído en la monotonía para hacer uso de ellos. De hecho, una buena manera de evitar caer en la monotonía es frecuentar este tipo de actividades sexuales que nos hacen sentir vivos.

La focalización sensorial es una buena forma de superar alunas fobias sexuales relacionadas con las relaciones íntimas- Básicamente, consiste en alterar la forma en la que tenemos nuestras relaciones sexuales y hacerlo con mayor periodicidad semanal. Un buen comienzo para un ejercicio de focalicación sensorial podría ser dedicar del orden de quince minutos a masajear a nuestra pareja sexual por todas las partes de su cuerpo. El ejercicio consiste, fundamentalmente en centrar toda nuestra capacidad de atención en el propio masaje. Focalizar toda nuestra atención en la acción que estamos desarrollando. La otra parte de la pareja debe corresponder poniendo toda su capacidad de concentración en las sensaciones que el masaje le está provocando.

de igual manera que con el masaje, debemos vocalizar toda nuestra atención en la acción que estamos llevando a cabo, sea una caricia, un beso, un masaje o la práctica del sexo oral. Debemos centrarnos con toda nuestra capacidad en cada sensación que transmitimos de la misma manera que la persona receptora de nuestra acción debe concentrarse plenamente en cada sensación que le genera cada uno de los estímulos que estamos proporcionando. La focalización es una tarea sexual que, sin duda, puede llevar a cambiar nuestra forma de concebir el sexo y que, sin duda, puede evitar que entremos en el círculo vicioso y tenebroso de la rutina sexual de pareja.

Anuncios