¿Prohibir la pornografía?

Hace apenas un año, el debate sobre la prohibición de la pornografía en Suecia, finalmente, estalló en serio. Algunos medios hicieron un visión idealista con una Suecia  completamente libre de pornografía. Los partidarios decían inspirarse en Gran Bretaña, donde los fundamentalistas religiosos presionaron al gobierno conservador del país para presentar una propuesta para prohibir ciertos tipos de pornografía, que consideran particularmente inmoral. El razonamiento de algunos grupos feministas a favor de la prohibición del porno fue que si los moralistas religiosos pudieron hacer cumplir una prohibición parcial del porno en el Reino Unido, ¿por qué no iban a ser capaces las feministas suecas? Que, por otro lado, creen contar con una moral y conocimiento muy superior al del resto de los mortales.

Prohibir porno

Prohibir porno

Determinados grupos radicales piensan que  han demostrado claramente que lo que ellos llaman  pornografía, es decir, fotos y vídeos con mujeres desnudas, es perjudicial para los jóvenes y la opresión de las mujeres. aún más macabro es la relación que estos mismos  grupos establecen entre la violación y la trata de personas. Sostienen que representar a una mujer ligera de ropa en una película, una fotografía o un dibujo, convierte a la mujer en un objeto pasivo.

Esta polémica llegó hasta la Unión Europea, donde se aprobó un informe a favor de la igualdad de género pero, por el contrario, se rechazó de pleno la polémica propuesta que pretendía prohibir toda la pornografía. Como no podía ser de otra manea, la comisión europea interpretó esta iniciativa como una taque a las libertades civiles. Sin duda, haber seguido adelante con la iniciativa hubiese supuesto un ataque de magnitudes incalculables contra la libertad de expresión.

Tanto la propuesta como la resolución no fueron indiferentes a nadie. Los detractores de la propuesta celebraron la victoria y los que pretendían acabar con el porno mostraron su indignación. Los tribunales internacionales han hecho prevalecer el derecho a la libertad de expresión que supone no censurar la pornografía por encima del derecho, de menor rango, a la libertad moral y religiosa de cada individuo. En cualquier caso, parece muy probable que haya más intentos mejor fundamentados para acabar con el cine pornográfico.

Anuncios