Algunas fantasías sexuales femeninas

Durante mucho tiempo las mujeres han estado reprimiendo su sexualidad y, por eso, hay muchas que todavía no saben muy bien cómo disfrutarla plenamente. Algunas de las mayores dudas surgen con el tema de las fantasías sexuales, sobre si es bueno tenerlas y cuál es su significado. Hay que tener claro que, tener fantasías sexuales, no es un signo de insatisfacción sexual sino todo lo contrario. Es natural tener deseos sexuales y es un síntoma de una vida sexual plena y satisfactoria que nos ayuda a disfrutar mucho más de la vida en pareja. Estas son algunas de las fantasías sexuales más habituales en las mujeres.

– Sexo en grupo. Practicar sexo con dos o más personas es una de las fantasías sexuales más recurrentes, sobre todo la de dos hombres y una mujer. La idea de ser deseada por dos hombres, y que estos quieran satisfacerla sexualmente, hace que una mujer se sienta mucho más atractiva y que aumente su autoestima. Si tienes pareja, puedes preguntarle si estaría dispuesto a satisfacer esta fantasía. También se fantasea con pequeñas orgías en las que poder experimentar nuevas sensaciones con más gente.

– Sexo con otra mujer. También son muy habituales las fantasías sexuales de tipo lésbico, sin que ello implique que tengamos que ser lesbianas. La pornografía lésbica excita por igual a mujeres heterosexuales y homosexuales porque la protagonista es una mujer que no se limita a ser un objeto pasivo, sino que participa de forma desinhibida y disfruta de su sexualidad. Disfrutar del sexo con otra mujer es algo muy satisfactorio, ya que, sabe muy bien cómo estimular el cuerpo de otra mujer.

– Sexo con un desconocido. Es muy frecuente tener fantasías de encuentros casuales con desconocidos. No poder resistirse a un misterioso desconocido que no deja de mirarnos. Este tipo de fantasías no significa que seamos más promiscuas, sólo que nos gusta sentirnos deseadas.

– Sumisión y dominación. No tiene por qué tratarse de algo violento. Por un lado, la sensación de que un hombre te desee tanto que no sea capaz de controlarse nos pone la libido a cien. Adoptar una actitud pasiva con nuestra pareja y ver cómo se esfuerza por seducirnos puede resultar muy excitante. Por otro lado, hay mujeres que fantasean con ser ellas las que lleven la voz cantante en la cama y ser ellas las que dirijan al hombre, ya que, también resulta una experiencia muy excitante.

Anuncios