La masturbación con el chorro de la ducha

El masaje de la vagina con un chorro de agua es un método de masturbación como puede ser cualquier otro. Lo que sí es cierto es que resulta menos común como método habitual del masturbación, ya que sólo el 2% de las mujeres lo practican con regularidad. La estimulación del clítoris, lo que representa aproximadamente el 90% de la masturbación femenina, se practica más a menudo a mano o con un objeto blando. En el 3% de los casos, las mujeres estimulan su clítoris apretando los muslos.

La técnica para utilizar el chorro de la ducha a modo de consolador es bastante sencilla. En primer lugar hay que encontrar una posición cómoda para mantenerse de pie y con las piernas suficientemente abiertas. Para conseguirlo, una buena idea es apoyar un pie contra el borde de la bañera. Luego hay que tratar darle un buen nivel de presión a la salida del agua. Por último, basta con apuntar al clítoris e ir subiendo y bajando rítmicamente.

Por supuesto, como en cualquier otro método de masturbación, pensar en algo que produzca estímulos sexuales ayuda a alcanzar los objetivos propuestos. Estos estímulos pueden ser de lo más variado dependiendo de cada persona. Pensar en un referente sexual o imaginar alguna de las fantasías sexuales que tanto deseamos son algunas buenas ideas.

El problema viene cuando en casa no se cuenta con una presión suficiente de agua. Este tipo de masturbación, si el agua sale con poca intensidad, apenas genera un leve cosquilleo que, por otro lado, también resulta muy agradable. Quien tiene la suerte de viajar a menudo puede disfrutar de toda una gama de presiones diferentes en los  hoteles en los que se habrá de alojar. En general, las duchas de los hoteles presentan una presión de muy buen nivel que resulta muy adecuada para esta práctica.

Otra variante de la masturbación con el chorro de la ducha es la masturbación con el chorro del bidé. Como alternativa puede resultar válida y, aunque, generalmente no se pueden conseguir unos efectos tan placenteros como en el caso de la ducha, es una posibilidad que también puede llegar a producir sensaciones intensas.

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