Cuando el sexo acaba en la enfermería

El sexo es una actividad agradable, sinónimo de alegría y sensualidad. En fin, casi siempre es así. Pero se estima que una de cada tres personas ha sufrido algún tipo de daño o lesión  por culpa de una experiencia sexual. Mordeduras genitales, contusiones, lesiones y caídas detrás de la cama. El dormitorio puede convertirse en un verdadero campo de batalla. Después de todo, el sexo es una forma de ejercicio físico. El riesgo de lesión está, obviamente, muy presente. Incluso para aquellos que no realizan prácticas extremas. Simplemente dejarse llevar por el calor de la acción podría estar llevándonos camino de la enfermería.

El estiramiento o desgarro muscular es una de las lesiones más frecuentes. El dolor, por lo general, no se siente inmediatamente después del incidente erótico. ¿Por qué? Las endocrinas y hormonas que se liberan durante la excitación sexual tienen importantes propiedades analgésicas. Causan una agradable sensación de relajación que esconde el dolor. El dolo suele manifestarse cuando han pasado algunas horas de nuestro escarceo sexual.

La rotura en el freno prepucio es otra de las lesiones provocadas por el sexo que está al orden del día. El freno del prepucio es la parte de la piel que conecta el prepucio al glande. Durante la erección, si el trozo de piel es muy corto, se puede causar un desgarro como consecuencia de la tensión causada por la fricción durante la penetración al hacer movimientos fuertes.

Al ser una zona muy Rica en terminaciones nerviosas, la zona anal es  muy sensible a cualquier contacto. Por lo tanto, usar objetos que no son adecuados para la estimulación anal pueden resultar bastante peligroso. El esfínter del ano tiende a absorber todo lo que entra. Así que para evitar que  profundicen en el recto, es preferible que los objetos tengan el extremo ensanchado y equipados con un puño que  facilite la penetración y aumente la seguridad.  Es primordial tener en cuenta que el ano no es una zona que se auto lubrifique con la excitación. Siendo así, para evitar dolores y problemas de hemorroides,  es necesario una buena lubricación gin algún gel o lubricante adecuado para este menester.

Anuncios