La mujeres se distraen durante el sexo

La relación sexual es un momento de relajación  y desconexión de todas las preocupaciones de la vida cotidiana pero, si se convierte la relación en un momento estresante donde no se consigue la satisfacción esperada, tenemos, inevitablemente, que reaccionar. La autoestima puede llegar a convertirse en un problema que, incluso, podría llegar a afectar al orgasmo femenino. Muchas mujeres confiesan haberse distraído alguna vez durante la relación sexual preocupándose, por ejemplo,  sobre lo que pudiera estar pensando su pareja respecto a su cuerpo, en lugar de disfrutar de l experiencia que está viviendo.

La preocupación por nuestros cuerpo nos puede distraer durante el sexo

La preocupación por nuestros cuerpo nos puede distraer durante el sexo

Y es que la no aceptación del propio cuerpo puede suponer un problema tanto para hombres como para mujeres. Esta realidad se desprende de varios estudios realizados entre mujeres y hombres de todas las edades.  Sin embargo, la preocupación por el físico durante el sexo se manifiesta en mayor número entre las mujeres que entre los hombres y, sobre todo, cuando se trata de enfrentarse a sexo esporádico o, en el caso de que éste sea  con la pareja habitual, cuando aún no llevan mucho tiempo juntos. En el caso concreto de las mujeres  parece que un alto porcentaje  de ellas no llega al orgasmo, siendo una de las razones más repetidas la insatisfacción por su propio físico. Algunas, incluso, evitan tener relaciones sexuales para no tener que “humillarse” ante el sexo opuesto.

Pero la preocupación en sí no siempre responde a una cuestión lógica. La industria pornográfica ha jugado un papel muy importante para crear dicha insatisfacción en determinadas personas. En el cine X siempre se muestran los cuerpos de hombres y mujeres con una apariencia de perfección que no corresponde a la vida real y que, a pesar de ello, se parecen haberse convertido en la imagen que muchas personas tienen de cómo se ha de ser para practicar un sexo gratificante. Por supuesto que esto no es así. El sexo es inherente a la raza humana, no sólo a los cuerpos esculturales. Una relación sexual puede resultar totalmente plena si somos capaces de aceptar nuestro cuerpo. La talla del pecho, las nalgas, el abdomen, la piernas, el color de la piel o el tamaño del pene no son más que características físicas propias de cada individuo.

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