El Punto G masculino

Hablar abiertamente con un hombre heterosexual acerca de la estimulación de la próstata no es nada fácil. Durante cientos de años se ha tratado de demonizar ciertas actitudes sexuales, tanto en hombres como en mujeres. En el caso de los hombres, todo lo relacionado con la penetración anal ha ido siendo apartado por la sociedad y se ha catalogado como prácticas para homosexuales, desviados y depravados. Sin embargo, la estimulación de la próstata y, por consiguiente, el punto G masculino sólo puede ser descubierto a través de la puerta de atrás.

Al Punto G masculino se accede a través del ano

Al Punto G masculino se accede a través del ano

La próstata está en el recto. A unos 4 centímetros del interior del ano. generalmente, es del tamaño de una nuez. La próstata se encarga de fabricar el semen que contiene los espermatozoides y que conocemos comúnmente como lefa. Sin embargo, la próstata no  es un botón de una máquina al ue baste pulsar para conseguir el objetivo buscado. Sin excitación sexual ,la estimulación de la próstata sólo provoca una especie de eyaculación.

Quien ha encontrado el punto G a través de la estimulación prostática afirma que produce un placer indescriptible. Se habla de una orgasmos son distintos a los normales y de una intensidad mucho mayor. Existen dos formas de llegar a estimular la próstata. Una no invasiva y otra que sí lo es.

La primera técnica. La que no es invasiva, es decir, que no requiere penetración. consiste en tasajear la zona del perigeo, ejerciendo una presión moderada y lo suficientemente intensa como para llegar a la zona deseada pero sin entrar por el ano. Evidentemente, este tipo de estimulación de la próstata es mucho más costosa y no siempre se consigue.

La segunda es mucho más efectiva, pero despierta los fantasmas de la virilidad y otros tabúes. Consiste en penetrar el ano con el dedo o con un juguete sexual.  A unos pocos centímetros debemos presionar la pared del recto como si quisiéramos tocar el pene y los testículos desde dentro. Masajear esa zona, teniendo en cuenta siempre las instrucciones que nos va dando nuestro compañero, ya que esa será la mejor manera de conseguir llegar con más facilidad al orgasmo.

Aunque muchas veces ni siquiera es necesario estimular el pene para llegar al orgasmo y únicamente con masajear la próstata es suficiente, para que el orgasmo sea descomunal podéis practicar la estimulación prostática mientras realizáis sexo oral.

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