Lencería, prendas para encender la pasión

Una de las formas de excitación, tanto en hombres como en mujeres, es a través de la ropa interior. Las mujeres la suelen utilizar para sentirse más atractivas y los hombres se excitan con la visión de una buena lencería sexy. En ambos casos son prendas que se utilizan para encender la pasión.

ropa-interior-sexyEn general, los hombres no son consumidores habituales de lencería, pero sí que son sus mayores admiradores y forma parte de muchas de sus fantasías sexuales. En las fantasías se busca conseguir algo, pero sin llegar a tenerlo de verdad y eso es algo que se logra con la lencería, ya que, más que enseñar, esconde y es lo que no hace que se sienta mayor atracción por lo que queda oculto. Sin embargo, puede llegar a convertirse en una obsesión cuando esta fantasía se lleva al extremo. Hay hombres que invierten de manera excesiva en lencería con el objeto de no tener un contacto con la mujer convirtiendo la ropa interior en un especie de barrera entre ambos cuerpos y, si la mujer se la quita, el hombre puede sufrir dificultades para disfrutar plenamente del sexo. Otras veces, el significado erótico de la lencería es de tal nivel, que es más importante que la propia mujer y produce el mismo placer su mera visión o cuando lo lleva un maniquí.

Para las mujeres, regalarse lencería tiene un componente autoerótico. Les gusta verse y sentirse deseables y deseosas. Esto resulta de gran importancia para el encuentro sexual, ya que, cuanto mayor sea el grado de excitación con el que vaya la mujer, será mucho más fácil y placentero. Si nos fijamos, los anuncios de lencería están protagonizados por mujeres, no por hombres, porque son ellas las que la compran para sentirse más seductoras. Resumiendo, se podría decir que la lencería es más sensual para la mujer y más sexual para el hombre.

Los gustos sobre lencería tampoco son iguales para hombres y mujeres. Ellas dan prioridad a la comodidad en el uso diario, aunque les apasiona la lencería de lujo. Ellos, sin embargo, prefieren prendas menos habituales como corsés o ligueros.

En cuanto a los colores, el virginal blanco resulta más práctico para ellas, pero los hombres prefieren colores más pasionales como el rojo o más misteriosos como el negro. Otras alternativas son el amarillo para las más tímidas, el rosa chillón para las más picantes o el naranja que representa la libido y se puede usar para el sexo tántrico. El violeta se suele reservar para amores más platónicos y menos carnales.

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