Qué hacer cuando el sexo es doloroso

No siempre que una mujer mantiene relaciones sexuales, estas son placenteras y gratificantes. En algunas ocasiones la práctica del sexo puede estar acompañada de pequeñas molestias o incluso ser muy doloroso.

Los dolores que podemos encontrarnos al mantener relaciones sexuales pueden clasificarse en dos tipos: los que aparecen al principio del coito, al comenzar la penetración, y los que se tienen cuando ya el pene entra en contacto con el fondo de la vagina. En estos casos, es recomendable interrumpir las relaciones sexuales para evitar esas molestias.

que-hacer-cuando-el-sexo-es-dolorosoEstás muestras de dolor pueden venir acompañadas de irritación, escozor, pérdida de sangre, secreciones vaginales anormales o de fuertes olores y, entre las causas que lo pueden provocar nos podemos encontrar con:

– Lubricación insuficiente de la vagina.

– Infecciones vaginales.

– Enfermedades crónicas de piel.

Atrofia vaginal.

Vulvodinia.

Vestibulitis

Para tratar de evitar estas causas podemos seguir los siguientes consejos:

– Utilizar lubricantes. Una forma de estar bien lubricada es teniendo preliminares más largos. Así la excitación va ir incrementándose y la lubricación va a ser mayor, pero lo mejor es utilizar un lubricante con base de agua. De este modo nos aseguramos que la vagina está perfectamente lubricada y conseguimos que la penetración sea mucho más fácil y placentera. Hay algunos lubricantes, sobre todo en gel, que reducen la sequedad, pero si mantenemos una relación sexual muy prolongada, pueden producir el efecto contrario y resecar aún más las paredes vaginales.

– Cambiar nuestros hábitos sexuales. No es necesario ir directamente a la penetración. Es muy importante realizar un buen juego previo. No sólo la mujer va a estar mejor lubricada sino que su mente no va a estar tan pendiente de ese momento y, al estar más relajada, se facilita la penetración y se evita que resulte dolorosa.

– Utilizar jabones neutros. Impiden que se reseque la zona vaginal y mantienen el equilibrio de la flora vaginal, evitando infecciones.

– Determinar su causa. Es muy importante que sepamos qué es lo que nos produce el dolor. Puede ser debido a algún problema fisiológico o psicológico. Es el especialista el que determinará si necesitamos acudir a un ginecólogo o a un sexólogo para solucionar el problema.

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