Consejos para una buena higiene íntima femenina

Trabajo, niños, quehaceres domésticos… Los días de una mujer activa están bastante cumpliditos y dejan poco tiempo para ocuparse de sí misma. A fuerza de correr a todas partes, no nos sentimos siempre lo suficientemente « limpias ». Algunos pequeños consejos de higiene íntima pueden ayudarle a encontrar comodidad y bienestar a lo largo del día.

  • Realmente, un par de sesiones de aseo son suficientes. Es aconsejable utilizar productos especialmente adaptados a las zonas íntimas porque respetan el Ph y el equilibrio dérmico de la zona genital. El cuerpo posee sus propias defensas naturales. Lavados agresivos y excesivos son peligrosos porque pueden llegar a perturbar la flora vaginal, creando de este modos las condiciones favorables para el desarrollo de gérmenes, alergias y demás afecciones de la piel. Por esta misma razón, las duchas vaginales son fundamentales.
  • Pero, ¿qué podemos hacer a lo largo del día? El uso de salvaslips es una buena opción, pero hay que tener mucho cuidado, ya que algunos materiales sintéticos con los que están hechos, ayudan a la aparición de micosis y de gérmenes, ya que en la mayoría de los casos favorecen la humedad, creando el ambiente propicio para su aparición. Por lo tanto hay que cambiarlos tan frecuentemente como sea posible.
  • El uso de toallitas íntimas está afortunadamente muy generalizado y, aunque sencilla, es una de las prácticas más recomendables y efectivas contra todo tipo de infecciones. Ahora bien, es preciso no olvidarse de secarse delicadamente después de su uso. La humedad residual de las toallitas no es un buen compañero de viaje.
  • Precisamente, en cuanto a la humedad, y para permitir una mejor ventilación y minimizar el sudor, es preferible el uso de ropa de algodón en el día a día. Es mejor reservar la lencería fina para los momentos importantes con la pareja.

higiene-intima-femeninaCiertas situaciones favorecen el desarrollo de bacterias. Con el fin de evitar las irritaciones y las infecciones genitales hay que seguir algunas sencillas pautas:

  • Tanto las prendas apretadas, como los pantys e incluso los tangas favorecen los frotamientos. Si tus zonas íntimas son sensibles es mejor evitarlos. La prioridad ha de se sentirse cómoda a lo largo del día.
  • Lavarse las manos regularmente también permite prevenir las infecciones.
  • Por otro lado, en el momento de la limpieza de la zona vaginal, debes hacerlo siempre de delante hacia atrás, es decir, desde la vagina hacia el ano. Muchas infecciones son debidas a gérmenes que provienen del sistema digestivo y de la región anal.
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